¡Pequeños y pequeñas! Antes de comenzar vamos a recordar como debe realizarse un trabajo en grupo siendo un buen equipo: "LAS 5C"
- COMPLEMENTARIEDAD
- CONFIANZA
- COMPROMISO
- COORDINACIÓN
- COMUNICACIÓN
Hoy vamos a escribir nuestro primer teatro, para ello en grupos de seis vamos a pasar este cuento que pertenece al género narrativo al género teatral.
CAPERUCITO AZUL
Había una vez un Caperucito azul al que su madre le dio magdalenas y vino. La madre lo mandó a la casa de la abuela, y camino del bosque se encontró con el lobo. El lobo se quería comer las magdalenas, pero el Caperucito azul le dijo:
¡Estas magdalenas son para mi abuela! Pero si quieres te puedo dar el vino.
Y el lobo le dijo: ¡Vale! Dame el vino, le dijo el lobo. Ve tú por aquel camino y Caperucito dijo: No, no, que a mi no me engañas.
Y entonces, el lobo le quitó la cesta y salió corriendo hacia casa de la abuelita. Caperucito salió corriendo detrás del lobo para recuperar la cesta, pero no lo pudo alcanzar.
Cuando Caperucito llegó a casa de la abuela, el lobo ya había llegado, y estaba empezando a comerse a la abuelita. El lobo se vistió de abuela, y llegó Caperucito a casa de su abuela, y el lobo comenzó a comerse a Caperucito, y se escondió en el armario.
Y ahora, se quedó dormido, y pasaba un cazador por la puerta de la casa, y escuchó sus ronquidos. Tocó la puerta, vio que no había nadie. Entonces, abrió la puerta del armario, y vio que el lobo estaba escondido allí. Cogió las tijeras de la abuela y le abrió la barriga al lobo. Entonces pudieron salir de la barriga tanto la abuela, como Caperucito.
El cazador le dijo a Caperucito que fuese a por piedras, para que se las metiera en la barriga sin que se diera cuenta.
El lobo se levantó y salió corriendo, pero no veía el suelo y tropezó con una piedra que había en el suelo. Se cayó al río y se ahogó.
Caperucito volvió a su casa, y cuando vio a su madre se puso muy feliz. Llegó la hora de la merienda, fue al bosque con su madre y se encontraron con un oso, y el niño asustado salió corriendo, y su madre también. Uno tropezó con un palo y otro con una piedra, y el oso se dio un golpe con un árbol. Y Caperucito y su madre le tiraron dos piedras.
Desde ese día fueron felices y comieron perdices.